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1, 2, 3, organízate!


La mayoría de los niños generan un poco de caos y desorganización. El suyo puede pasar de una cosa a la siguiente, olvidando libros en la escuela, dejando toallas en el piso, y sin terminar los proyectos una vez que comenzó.

Usted quisiera que fueran más organizados y que permanecieran enfocados en sus actividades, tales como la tarea. ¿Es posible?

¡Sí! Algunos niños parecen naturalmente organizados, pero para el resto, la organización es una habilidad aprendida con el tiempo. Con ayuda y cierta práctica, los niños pueden desarrollar un acercamiento eficaz a conseguir llevar acabo sus asignaciones.

Y usted es la persona perfecta para enseñar a su hijo, ¡incluso si no te sientes del todo organizada tú misma!

Tan fácil como 1, 2, 3.

Para los niños, todas las tareas se pueden dividir en un proceso de tres pasos.

1. Organizarse significa que un niño llega a donde él o ella necesita estar y reúne los suministros necesarios para completar la tarea.

2. Mantenerse enfocado significa seguir con la tarea y aprender a decir "no" a las distracciones.

3. Hacerlo significa terminar, revisar su trabajo y dar los toques finales, como recordar colocar la tarea en la carpeta correcta y poner la carpeta dentro del morral.

Una vez que los niños conozcan estos pasos - y cómo aplicarlos - pueden comenzar a abordar las tareas de manera más independiente. Eso significa que la tarea, las tareas domésticas y otras tareas se harán con mayor consistencia y eficiencia. Por supuesto, los niños todavía necesitarán la ayuda y la dirección de los padres, pero probablemente no tendrán que regañarlos tanto.

No sólo es práctico enseñar estas habilidades, saber cómo hacer las cosas le ayudará a su hijo a sentirse más competente y eficaz. Los niños se sienten seguros de sí mismos y orgullosos cuando son capaces de cumplir con sus tareas y responsabilidades. También estarán satisfechos cuando descubran que tienen algo de tiempo libre extra para hacer lo que en verdad les gustaría hacer.

Desde cepillarse los dientes a realizar un informe de un libro

Para empezar, introduzca el método 1-2-3 y ayude a su hijo a practicarlo en la vida diaria. Incluso algo tan simple como cepillarse los dientes requiere este enfoque, por lo que podría utilizar este ejemplo al introducir el concepto:

1. Organizarse: Vaya al baño y saque su cepillo de dientes y pasta de dientes. Encienda el agua.

2. Mantenerse enfocado: los dentistas dicen que hay que cepillarse durante 3 minutos, lo que significa seguir cepillándose, incluso si escucha una canción realmente buena en la radio o recuerda que quería llamar a su amigo. Concéntrese y recuerde lo que el dentista le dijo acerca de cepillarse lejos de sus encías.

3. Hacerlo: Si haces los pasos 1 y 2, el paso 3 casi se realiza solo. ¡Bien, se cumplieron tus 3 minutos y tus dientes están limpios! Hacerlo significa terminar y poner los toques finales. Con el cepillado de dientes, serían cosas como apagar el agua, guardar el cepillo de dientes y la pasta dental, y asegurarse de que no quedó espuma de la pasta de dientes en la cara.

Con una tarea más compleja, como completar un informe de un libro, los pasos se involucrarían más, pero los elementos básicos siguen siendo los mismos.

A continuación, le indicamos cómo puede llevar a su hijo a seguir los pasos:

1. Organizarse

Explique que este paso consiste en prepararse. Se trata de averiguar lo que los niños necesitan hacer y recoger los elementos necesarios. Por ejemplo: "Así que tienes que escribir un informe. ¿Qué necesitas hacer para empezar?" Ayude a su hijo a hacer una lista de cosas como: elegir un libro. Escribe el libro y el nombre del autor. Revisa que el libro este en la biblioteca. Marque la fecha de entrega del informe en un calendario.

Luego ayude a su hijo a pensar en los materiales necesarios: el libro, un cuaderno de notas, un bolígrafo, la lista de preguntas del maestro para contestar y una carpeta. Pídale a su hijo que recoja los suministros y los lleve al lugar donde hará el trabajo.

A medida que avanza el proyecto, muéstrele a su hijo cómo usar la lista para comprobar lo que ya está hecho y prepárese para lo que sigue. Demuestra también cómo añadir cosas a la lista. Enseña a su hijo a pensar, "ya hice estas cosas, ahora, ¿qué sigue?" Claro, empezar a leer el libro y añadir cosas como terminar el libro, leer sobre las instrucciones de mi profesor, empezar a escribir el informe.

2. Mantenerse enfocado

Explique que esta parte trata de empezar a realizar el trabajo hasta terminarlo. Dígale al niño que esto significa hacer lo que se supone que deben hacer, siguiendo lo que está en la lista.

También significa concentrarse cuando hay algo más que su hijo quisiera estar haciendo, la parte más difícil de todo el proceso. Ayude a los niños a aprender cómo manejar y resistir estas tentaciones inevitables. Mientras trabajaba en el informe, una idea competitiva podría aparecer en la cabeza de su hijo: "Quisiera jugar fútbol ahorita". Enseñe a los niños a desafiar ese impulso preguntándose "¿Es eso lo que se supone que debo hacer?"

Explique que un pequeño descanso para estirar un poco y luego volver a la tarea a mano está bien. Entonces los niños pueden hacer un plan para jugar fútbol después de que el trabajo está hecho. Hágales saber que mantenerse enfocado es difícil a veces, pero se vuelve más fácil con la práctica.

3. Hacerlo

Explique que esta es la parte cuando se está terminando el trabajo. Hable acerca de cosas como escribir el trabajo perfectamente y pedir a un padre que lo lea para ayudar a encontrar cualquier error.

Enseñe a su hijo a dar los pasos finales importantes: poner su nombre en el informe, colocarlo en la portada del informe, poner el informe en la carpeta correcta de la escuela y poner la carpeta en la mochila para que esté listo para ser entregado.

Cómo empezar

Estos son algunos consejos sobre cómo comenzar a enseñar el proceso 1, 2, 3:

Introducir la idea

Inicie la conversación utilizando los ejemplos anteriores y muéstrele a su hijo el artículo, léelo juntos y pide sus reacciones. ¿Será fácil o difícil? ¿Él o ella ya está haciendo algo de eso? ¿Hay algo que le gustaría mejorar?

Vender la idea

Haga una lluvia de ideas acerca de lo que podría ser más fácil o mejor si su hijo estuviera más organizado y enfocado. Tal vez si la tarea se hiciera más rápido, habría más tiempo de juego, y habría menos regaños. Luego está la ventaja adicional de que su hijo se sienta orgulloso y seguro, al igual que tú.

Establecer expectativas

Sea claro, de una manera amable, que usted espera que sus niños trabajen en estas habilidades y que usted estará allí ayudar en el camino.

Hacer un plan

Decidir sobre la tarea en la que se enfocaran. Puedes llegar con varias tareas o asignaciones de la casa pendientes y dejar que su hijo elija una. O si la tarea o asignación en particular ha sido un problema, ese es el lugar natural para comenzar.

Siéntete cómodo con tu función

Para obtener los mejores resultados, querrás ser un entrenador discreto. Puedes hacer preguntas que ayudarán a los niños a ponerse en camino y permanecer allí. Pero utilice estas preguntas para impulsar su proceso de pensamiento sobre lo que debe hacerse. Además, asegúrese de preguntarle su opinión sobre cómo van las cosas hasta ahora.

Comience a pensar en las preguntas

Aunque no te das cuenta, cada vez que eliges una tarea, te haces preguntas y luego las respondes con pensamientos y acciones. Si desea bajar el mercado del carro, te preguntas:

P: ¿Lo saqué todo de la maleta? R: No. Voy a buscar el resto. P: ¿Cerré la maleta? R: Sí. P: ¿Dónde está la leche y el helado? Necesito guardarlas primero. R: Hecho. Ahora, ¿qué sigue?

Anime a los niños a comenzar a ver las tareas como una serie de preguntas y respuestas. Sugiera que hagan estas preguntas en voz alta y que luego las contesten. Estas preguntas son las que usted espera que eventualmente vivan dentro de la cabeza de un niño. Y con la práctica, aprenderán a preguntarlas sin pedírselas.

Trabajen juntos para llegar a las preguntas que deben hacerse para que la tarea elegida se pueda completar. Comience por hacer las preguntas y hacer que su hijo responda. Luego, transfiere la responsabilidad de las preguntas de ti a su hijo.

Cosas para tomar en cuenta

Se necesitará tiempo para enseñar a los niños a dividir las tareas en pasos. También tomará tiempo para que aprendan a aplicar estas habilidades a lo que hay que hacer. A veces, parecerá más simple simplemente hacerlo por ellos. Ciertamente tomaría menos tiempo.

Pero el problema es que los niños no aprenden a ser independientes y exitosos si sus padres se precipitan en cada momento en que una situación es desafiante o compleja.

Esto es el por qué vale la pena su tiempo y esfuerzo:

• Los niños aprenderán nuevas habilidades que necesitarán: cómo servir un plato de cereal, amarrarse los zapatos, combinar la ropa, completar una asignación en el hogar. • Desarrollarán sentido de independencia. Los niños que se visten a la edad de 4 años se sienten como niños grandes. Es una buena sensación que se profundizará con el tiempo, ya. A partir de estos buenos sentimientos, los niños comienzan a formar una creencia sobre sí mismos - "Puedo hacerlo". • Tu firme pero amable expectativa de que tus hijos deben empezar a abordar determinados puestos de trabajo por su cuenta envía un mensaje fuerte. Refuerzas su independencia y los animas a aceptar un cierto nivel de responsabilidad. Los niños aprenden que otros establecerán las expectativas y que pueden cumplirlas. • Este tipo de enseñanza puede ser un gesto muy cariñoso. Estás tomándote el tiempo para mostrar a tus hijos cómo hacer algo - con interés, paciencia, amor, amabilidad. Esto hará que los niños se sientan cuidados y amados. Piense en ello como llenar la caja de herramientas de un niño con herramientas vitales cruciales.

Fuente:

Artículo extraído del portal www.kidshealth.org

Revisador por D'Arcy Lyness, PhD

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